Una campaña para la polémica.

Parece que Domenico Dolce y Stefano Gabbana (Dolce & Gabbana) le han cogido a Benetton (recuerdan al enfermo terminal de sida) el testigo de la polémica publicitaria. Primero fue en Gran Bretaña, donde su última campaña fue fuertemente criticada por la Advertising Standards Authority (institución que se encarga de regular la moralidad de la publicidad), que no vio con buenos ojos las claras muestras de violencia que presentaban las imágenes: modelos peleando, sujetando cuchillos y mostrando heridas con sangre. Y ahora ha sido en Italia (Comité de Control de Autodisciplina Publicitaria) y en nuestra España, en donde el Observatorio de la Imagen del Instituto de la Mujer ha denunciado que las fotografías de su nueva campaña incitan a la violencia machista. O sea, como un hombre sujeta por las muñecas a una mujer postrada en el suelo mientras otros cuatro bravo ragazzos contemplan la escena.

Los diseñadores, claro, no se han mantenido al margen de la pelotera y, al tiempo que anunciaban la retirada de la campaña en el mercado español, declaraban que por aquí nos habíamos quedado “un poco atrás” y que, simplemente, se trata de “arte”.

Está claro que estos chicos, conocidos como “los midas de la moda”, se han instalado en el Olimpo del divismo y gustan de la provocación, explorando, dicen, “la delgada frontera entre la moralidad y la inmoralidad, dos dimensiones paralelas que coexisten y que dividen el Mundo”. Ahí queda eso. ¡Serán rebenques! ¿Se olvidan de la responsabilidad social de la comunicación de masas? Y si lo que pretenden es experimentar con la debilidad humana y curiosear con sus fantasías oníricas, que lo hagan en cualquiera de sus fastuosas mansiones mediterráneas. Ahí sí. De puertas hacia adentro. Que, por fuera, afortunadamente, todavía hay algunos dispuestos a pararles los pies porque se han quedado un poco atrás para velar por la armonía del Mundo…

2 Comments

Frq
enero 12, 2014

Lo hipócrita de esta sociedad es cuando, precisamente, Dolce y Gabbana siguieron colaborando con Steven Klein, autor de las polémicas fotos, y automáticamente la campaña contigua otoño-invierno 2007/2008, estaba cargada de todo lo contrario elevado a la enésima potencia: mujeres vestidas con hombres desnudos, estos amedrentados con fustas y totalmente sumisos por parte de las mujeres, y ABSOLUTAMENTE NADIE dijo nada. De haber sido a la inversa, no sé qué hubiera pasado por parte de los colectivos feministas, que si lo que buscan es la igualdad de género, me gustaría que también hablaran claro cuando se establece una superioridad de la mujer frente al hombre y queda patente el hembrismo. Obviamente esto fue una contrarrespuesta artística, asi como también una evidencia de que quizás no estaban tan equivocados.

    JLZurita
    marzo 8, 2014

    Gracias por tu comentario. Está claro que el fin de estas campañas es la provocación. La clave reside en dónde poner el límite. Y, a veces, nos pasamos…

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