Tras la destitución de Ana Pastor al frente de “Los Desayunos de TVE”, decenas de colegas, políticos, ciudadanos indignados… han mostrado su rechazo. Se han rasgado las vestiduras ante un nuevo ataque a la libertad de expresión. Y tienen razón. Como también la tuvieron quienes en 2004 criticaron el cese de Luis Mariñas al frente del mismo programa mañanero.

Pero llueve sobre mojado y seguirá lloviendo mientras el modelo de la televisión pública en España no cambie. Y lo malo es que muchos periodistas continúan entrando al juego y bailando al ritmo que marcan los partidos que gobiernan o están en la oposición.

Flaco favor le hacen a nuestra profesión, cada vez peor valorada (“A la cola”). Pasan los años y los de siempre y los nuevos (que los hay) continúan anteponiendo su ideología a la honradez profesional para divertimiento del espectáculo mediático: indios y rostros pálidos, frente a frente, caricaturizando, una y otra vez, eso que llaman servicio a la verdad.

Y en éstas, el tsunami de las redes sociales que da paso al “Periodismo ciudadano”. Normal. La calle ha tomado la palabra sin rubor para cogerle el pulso a la información ante la crisis de credibilidad que, en general, irradian los medios de comunicación.

El boom (o burbuja) de la social media está, cada vez, más fuerte, al tiempo que las empresas informativas tradicionales pierden fuelle. Los blogueros campan a sus anchas, los tuits rebosan caracteres, infinidad de vídeos y audios vuelan por la red…

Un nuevo periodismo de 360 grados ha llegado para quedarse y convivir y desbancar (si puede) a las intrigas maniqueas de políticos y periodistas. Un nuevo periodismo que, probablemente, bebe de aquel mismo realismo que forjara Tom Wolfe en los años sesenta del siglo XX.

4 Comments

Carla
agosto 7, 2012

El cese de Ana Pastor confirma que no es tiempo de rigor e independencia. Junto con Alicia G. Montano, Juan R. Lucas, Toni Garrido… esto se llama exterminio mediático.

    JL Zurita
    agosto 7, 2012

    Bueno, eso de “exterminio mediático” parece un poco excesivo. De todas formas, mientras el poder político controle a los medios públicos y los periodistas sigan entrando en el juego, poco hay que hacer. Esto ha pasado, pasa y, si no cambia el modelo, seguirá pasando…

erramunda
marzo 15, 2013

Es que ya ocurruó hace 8 años y seguirá ocurriendo, pero la culpa es de los periodistas que se decantan y no de los políticos que lo echan. Aunque si hubiera uno y sólo uno que imparcial de vrdad, claro también lo largarían porque es tan fácil encontrar a uno con claros intereses partidistas que con elo demuestran lo que son. Falsos y faltan a la verdad. Es gracioso como nunca opnan positivamente hacia el partido contrario, pero ni siquiera en un matiz…
Tienen lo que se merecen

    JLZurita
    abril 8, 2013

    Gracias por tu comentario.

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