Ilustración: María Luisa Hodgson

Un consejo: no agraviar a ausentes cuando en la reunión haya más de dos personas. Tres son multitud. Es más fácil, entonces, que el desatino llegue a donde no corresponde. ¡Qué necesidad! No obstante, lo ejemplar es comportarse y evitar la murmuración, cosa que, lamentablemente, no se estila. Sacar el cuero es tónica habitual. Es un deporte que se practica con asiduidad entre colegas de profesión y en entornos familiares. Correveidiles a diestro y siniestro. Debilidades. Las tertulias rastreras de infames protagonistas mediáticos crean escuela. La doctrina paulista de Corintios (“La caridad es paciente, es servicial; no es envidiosa, no se pavonea, no se engríe; la caridad no ofende, no busca el propio interés, no se irrita…”) es para curas, monjas y demás santurrones. Ja, ja, ja… Gilipollas, el último. Y el maricón Grande-Marlaska sale a colación en mesa, mantel y copa. Pero el ministro del Interior, uno de los gays más influyentes de España, quita hierro al adjetivo despectivo y malsonante proferido por su compañera Dolores Delgado, si bien la procesión (un suponer) va por dentro. El horno del doctorcillo Sánchez no aguanta tanto bollo. Con la que está cayendo, dejemos la fiesta en paz. Hagamos piña en torno al capullo socialista. Además (consuelo), mejor quedarnos con el sentimiento trágico de la vida de Unamuno cuando escribe que el dolor nos dice que existen aquellos que amamos, pese a que haya amores que matan y estos nunca mueren, sentencia Sabina, que no come manzana dos veces por semana sin ganas de comer.

El empleo irresponsable de la lengua, asienta el académico Manuel Seco, lleva al desaliento y a combatir la dejadez, la ignorancia comodona, la expresión imprecisa, la nebulosa mental. Y aunque el lexicógrafo hace hincapié en el correcto uso de la norma, seguro que no obvia que el empleo sensato debe adecuarse y estar conforme con cada situación comunicativa. El mensaje es frágil en estos tiempos rápidos y sobreinformados. Y se erige, asimismo, en arma arrojadiza. Porque si el concurrente es comisario que maneja fondos reservados o persona pérfida o imprudente, las palabras no siempre se las lleva el viento. En ocasiones se graban bajo cuerda con el teléfono móvil o se envían por wasap. ¿Te acuerdas de Zebenzuí? Después de la tormenta llegó la calma y por ahí sigue con su acta de concejal en la Ciudad de los Adelantados. Eso sí, calladito para no agitar turbulencias dormitadas. Y en estas, el Laboratorio de Comunicación de la Universidad de La Laguna se suma al proyecto Lengua y Prensa de la Universidad de Málaga, grupo de investigación que edita el portal de Internet con mayor número de noticias sobre divulgación lingüística del idioma castellano. Y se formaliza un convenio específico de colaboración aprovechando la estancia académica en la Isla de los profesores andaluces Francisco Manuel Carriscondo y Susana Guerrero, que comparten con los canarios la reivindicación del español meridional, también llamado español atlántico, preponderante en el Mundo. El catedrático Humberto Hernández y quien esto firma acogemos a los brillantes docentes que vienen del sur peninsular. Tres filólogos y un periodista se entienden, generan sinergias y complementan visiones sobre el tsunami de la digitalización, los nuevos y desbordantes canales de comunicación interpersonal y el mal uso del lenguaje inclusivo que tanto gusta a políticos y políticas y obsesos y obsesas, perturbados y perturbadas con el todos y todas que hastía. Es la ineptitud y la obnubilación de la mona que viste de seda y nunca ha oído hablar de Mies van der Rohe, complacida en el desconocimiento de la claque. Sin embargo, la presión feminista (necesaria) que se ejerce desde los medios y las redes sociales acojona a la Real Academia que acaba cediendo, por ejemplo, ante la definición de sexo débil. Buena campaña la del alumnado de primero de Bachillerato del IES Manuel González Pérez de La Orotava que, con #HazloFácilRAE, revolcó la pachorra academicista. Con todo, las espadas siguen en alto y todavía topamos con acepciones impresentables, como la de “Mujer del peluquero” en referencia a peluquera.

No para Hernández, tampoco, al frente de la presidencia de la Academia Canaria de la Lengua, que en 2019 conmemorará su vigésimo aniversario con un importante programa de actos. Junto a su equipo (José Antonio Samper, Cecilia Domínguez, José Yeray Rodríguez, Gonzalo Ortega y Juan Manuel Pérez Vigaray) prosigue con la elaboración de un diccionario general de canarismos (versión ampliada y actualizada del actual básico) y no cesa, entre otras acciones, en el objetivo de continuar con las tareas de difusión de la modalidad canaria y de las manifestaciones literarias producidas en el Archipiélago. Con esta intención, el programa de la Radio Autonómica “Roscas y Cotufas”, que conduce los jueves Kiko Barroso, incluye “La Conversada”, eficaz iniciativa de la ACL que debería plantear, eso sí, la revisión del nombre de cabecera. En La Gomera, las roscas y las cotufas se llaman millopollo.