Hace semanas que la tierra de Tenerife huele a verde, de Teno a Rasca, de Abona a Anaga. Y a piedra chasnera, picón, basalto, callao y nieve del Teide. Hace frío, aunque el Sol caliente la Montaña Roja de El Médano y la laurisilva de Las Mercedes. Al expresidente del Cabildo le querían aquí y allá.
El arquitecto y diputado en tiempos del 23-F cede los bártulos de la Asociación Española Contra el Cáncer a Andrés Orozco, exdirector territorial de La Caixa en Canarias y vicepresidente del Consejo Social de la Universidad de La Laguna.
El exitoso y comprometido empresario es voz autorizada y persistente a la hora de defender el sur de Tenerife, probablemente, el territorio más boyante de Canarias.
El diputado sin ánimo de lucro sufría junto al resto de señorías (alguno con ánimo de lucro) el intento de golpe de estado del 23-F. Fue la antesala, meses después, de su retirada de la política y el retorno a su estudio profesional.



